martes, 29 de abril de 2014

Plantas de tabaco modificadas para producir bioetanol

Un equipo de investigadores de la Universidad Pública de Navarra y el Instituto de Agrobiotecnología, en esta misma comunidad foral, ha descubierto que es posible obtener hasta un 40% más de etanol a partir de plantas de tabaco modificadas genéticamente, lo que, en su opinión, confirma su utilidad como materia prima para producir biocombustibles.
El estudio, publicado en la revista Molecular Breeding, aclara que las plantas, pertenecientes a las variedades Virginia Gold y Havana, fueron especialmente alteradas para que contuvieran más almidón y azúcares en las hojas, lo que favorece el incremento en la producción de etanol.
En los cultivos tradicionales de tabaco, se deja que las hojas crezcan y se hagan grandes, pues la nicotina se sintetiza cuando las plantas están más crecidas. No obstante, cuando se utilizan para conseguir biocombustibles se cortan en el momento que alcanzan unos 50 centímetros de altura. Luego, se llevan a una factoría de procesamiento. A lo largo de todo el ciclo, en el que el tabaco es cortado varias veces, se pueden generar hasta 160 toneladas de materia fresca por hectárea, una fuente de biomasa idónea para producir bioetanol.
Según explica Jon Veramendi, responsable del grupo de investigación Agrobiotecnología vegetal, “podría ser una alternativa al cultivo tradicional de tabaco, que está en retroceso en EE.UU. y en Europa porque no pueden competir con países emergentes, como China”. Es más, en los últimos diez años, la superficie cultivada de tabaco se ha reducido en Europa en un 45%. En España, la principal región tabaquera es Extremadura, seguida de Andalucía.
Estos expertos señalan que, además, del tabaco se pueden extraer proteínas, unos compuestos muy completos desde el punto de vista nutricional, con una mayor tasa de eficiencia proteica que las procedentes de la leche de vaca o de soja, solasenol (utilizado para producir vitaminas E y K) y xantofilas (un aditivo en piensos para pollos).

http://www.muyinteresante.es/innovacion/medio-ambiente/articulo/plantas-de-tabaco-modificadas-para-producir-bioetanol-651397554488

Crean esófagos sintéticos para trasplantes

Un equipo de investigadores del Instituto Karolinska (Suecia) ha logrado implantar en el esófago de ratas un tejido sintético que reemplaza por completo el esófago y que es capaz de soportar el estrés mecánico de este tipo de conducto por el que pasa la comida.
El nuevo injerto creado mediante bioingeniería supone un gran avance para los pacientes que se someten a cirugías para eliminar partes del esófago alteradas por cáncer, traumas o defectos de nacimiento. Gracias a este esófago sintético, no sería necesario utilizar tejido del propio paciente, por lo que no se producirían las complicaciones actuales de pérdida de peso e incluso de mortalidad.
Para conseguir el esófago artificial, los investigadores extrajeron un trozo de esófago de una rata donante; eliminaron las células de esta sección, creando un andamiaje biocompatible que retenía las propiedades mecánicas y bioactivas del órgano. A esta estructura hueca le fueron implantadas células madre mesenquimatosas. A las tres semanas el nuevo tejido se había desarrollado y reemplazó el 20% del esófago de la rata, correspondiente a la zona cervical.
“El injerto funcionó mejor de lo esperado. Una complicación típica de la cirugía de esófago es la aparición de fugas o estenosis y no vimos ninguna al usar este método”, afirma Paolo Macchiarini, líder del estudio.
El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, demuestra que los roedores no mostraron signos de dolor, deterioro de salud o rechazo del órgano, por lo que servirá de guía para investigar la viabilidad de utilizar este método en animales más grandes e incluso en humanos.

http://www.muyinteresante.es/innovacion/medicina/articulo/crean-esofagos-sinteticos-para-trasplantes-111397645451

lunes, 21 de abril de 2014

La velocidad de rendimiento cognitivo entra en declive a partir de los 24 años


A los 24 años no solo dejamos de ser adolescentes, sino que según un nuevo estudio de la Universidad Simon Fraser (Canadá), una persona alcanza su punto máximo en términos de desarrollo motor y cognitivo a esta edad. A partir de aquí, comienza a experimentar un declive.

El estudio, publicado en la revista Plos One, trataba de averiguar en qué momento de la vida comenzamos a sufrir una bajada en todo lo relacionado con nuestras habilidades motoras y su relación con el rendimiento cognitivo. Para ello, los investigadoresanalizaron los registros de rendimiento online de 3.305 jugadores de Starcraft 2(Blizzard) con edades comprendidas entre los 16 y los 44 años de edad.

Los registros de rendimiento de los jugadores online constituyen una base de datos muy valiosa, ya querepresentan miles de horas representativas de las estrategias cognitivas en tiempo real. Así, los investigadores pudieron analizar profundamente de qué forma respondieron los jugadores a sus oponentes y qué tiempo emplearon para reaccionar.

El examen del volumen total de datos arrojó que “después de los 24 años, los jugadores muestran una desaceleración en sus reacciones; esta disminución del rendimiento cognitivo estaba presente incluso en los jugadores con más habilidad”, afirma Joe Thompson, autor principal del estudio.

De cualquier forma, los resultados también sugieren que aunque nos volvamos más lentos de respuesta con la edad, la experiencia adquirida con los años nos ayuda a desenvolvernos con más eficiencia y por tanto compensar esta pérdida de velocidad provocada por la edad.

¿Cuál es el límite para ponerse moreno?


Pues depende. La llamada dosis eritemática mínima (MED, por sus siglas en inglés) se define como la mínima irradiación necesaria para producir enrojecimiento en la piel tras un determinado tiempo de exposición a laradiación ultravioleta del sol.

Cada cual posee un umbral de resistencia en función de la calidad de su piel, que se clasifica en seis fototipos: desde el 0, donde se inscriben los individuos albinos, con tolerancia mínima al sol; al VI, que incluye las personas negras, prácticamente exentas de sus efectos nocivos. De todos modos, los dermatólogos insisten en que tostarnos al aire libre sin protección, con independencia de nuestro fototipo, es una temeridad que puede acarrear funestas consecuencias.



Dada la creciente incidencia de melanomas en los países occidentales, hoy se estudian minuciosamente las consecuencias de los baños solares en la salud. En realidad, el bronceado es un mecanismo de defensa contra los rayos ultravioleta (UV).

Antes se pensaba que la melanina, la sustancia responsable de la coloración oscura, era el único filtro frente al exceso de radiación, pero ahora sabemos que también hacen de barrera los lípidos, los queratinocitos –células productoras de queratina que, una vez muertas, forman el estrato córneo– y ciertas proteínas de la capa superficial.

Sea como fuere, hay tres tipos de UV, con efectos diferentes: los UVC, muy agresivos, pero que no atraviesan la capa de ozono; los UVB, causantes de quemaduras y cánceres, pero también de la pigmentación a largo plazo y la síntesis de la vitamina D; y los UVA, que penetran más profundamente en la piel y producen fotoenvejecimiento. Estos últimos, los que irradian las cabinas de bronceado, podrían favorecer de algún modo la aparición de tumores, advierten los expertos.

Y por si fuera poco, se acaba de identificar a otro “villano”: los rayos infrarrojos A (IR-C). Forman el 40 % de la radiación que impacta en nuestra cobertura cutánea –por ellos sentimos calor– y, a largo plazo, destruyen el colágeno, proteína responsable de la elasticidad y tersura. Algunas cremas ya incluyen protección contra los IR-C.

El misterio de los cerezos ‘espaciales’


Cuando el astronauta japonés Koichi Wakata subió a la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2009 llevaba consigo un montón de semillas de un cerezo del templo de Gizu. A su vuelta, estas se plantaron. Y la sorpresa ha llegado este año, con su temprana floración: en vez de a los 10 años de media, los cerezos espaciales han brotado con apenas cuatro. Y, además, sus flores no son las típicas de estos árboles, con una treintena de pétalos. En salto atrás en su evolución, solo tienen cinco. 

Las semillas fueron llevadas a la ISS sin interés científico, sino más bien como algo simbólico. Se trata del árbol símbolo de Japón, y su origen le añadía representatividad. A aquel viaje, que duró de noviembre de 2008 a julio de 2009, se llevó una selección de las variedades de cerezo japonesas. A la vuelta, parte de las semillas fueron enviadas a laboratorios para su estudio, pero otra parte se reenvió a los lugares de origen.
Al replantarlas, muchas no prendieron. Pero hasta cuatro de ellas lo han hecho en distintas zonas, y han florecido adelantándose a lo normal.
Científicos como Kaori Tomita-Yokotani, de la Universidad de Tsukuba, han mostrado su sorpresa, y solo le encuentran una explicación: en el espacio, fuera de la protección de la atmósfera terrestre, la radiación es más intensa. Ello ha podido producir mutaciones en las semillas. La mayoría serían perjudiciales para la planta, y por eso ni siquiera brotaron. Pero otras produjeron mutaciones, y las plantas que han brotado presentan comportamientos anómalos.
Precisamente el riesgo de la radiación recibida es uno delos factores que más preocupan en proyectos espaciales tripulados de larga duración. Se calcula que durante un viaje a Marte, los astronautasrecibirían el equivalente a toda la cantidad asumible por una persona durante toda su vida. Más recientemente, la NASA ha solicitado a la Academia Americana de Ciencias un informe sobre los límites éticos de los riesgos a los que pueden someterse los astronautas.

Ocurrió el pasado viernes y apenas duró tres minutos antes de evaporarse sin dejar rastro. Todavía no tiene una explicación


Una joven británica de 16 años, Georgina Heap, estaba jugando al tenis con su madre el pasado viernes en Lemington Spa, en el condado británico de Warwick, cuando, al alzar la vista al cielo, vio un extraño anillo negro justo sobre el castillo que corona la ciudad. Sorprendida, cogió su iPhone y lo fotografió. Otras diez personas que estaban cerca de ella también dejaron lo que estaban haciendo para observar el extraño fenómeno. El anillo apenas duró tres minutos antes de evaporarse sin dejar rastro. Desde que ocurrió, el suceso ha sido ya recogido por varios periódicos y numerosas páginas de internet.
"Es lo más extraño que he visto en mi vida", dijo la joven al diario Daily Mail, que publica la noticia en su página web. "Sencillamente, estaba allí, flotando como una nube y luego desapareció". El círculo parecía un enorme anillo de humo, pero los servicios de Bomberos y de Emergencias de la localidad británica no tuvieron aviso alguno de incendio ese día. Expertos de la Oficina Metereológica local, por su parte, no creen que el fenómeno esté relacionado con la climatología.
Algunos piensan que el círculo podría ser de origen orgánico, y estar formado por miles (quizá millones) de abejas u otros insectos, aunque hasta la fecha nunca se había observado un comportamiento parecido en un enjambre. Otra posibilidad apuntaría hacia algún tipo de fenómeno meteorológico desconocido.

La NASA descubre un planeta semejante a la Tierra que podría ser habitable