domingo, 30 de marzo de 2014

El asteroide asesino que se descubrió bajo la Tierra

Como hay muchos telescopios apuntando al cielo se descubren muchas cosas, incluso cuando ni siquiera se buscan. Así, un equipo en el que participan investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha descubierto, inesperadamente, que un pequeño asteroide tiene dos anillos a su alrededor, como se ha dado recientemente a conocer en la revista Nature. El asteroide, llamado Chariklo, tiene 250 kilómetros de diámetro y su órbita se sitúa entre Saturno y Urano, en la periferia del Sistema Solar.

Los paleontólogos que se dedican a los dinosaurios también se encontraron inesperadamente con un objeto extraterrestre que iba a protagonizar sus manuales de paleontología a partir de entonces. Todo empezó hace casi un cuarto de siglo, cuando en 1980 un equipo de investigadores -liderado por un Premio Nobel y en el que participaba su hijo geólogo- presentó las pruebas de que una capa de sedimentos que se depósito justamente en el momento en el que se extinguieron los dinosaurios (episodio que caracteriza el final del Cretácico, hace unos 66 millones de años) conteníauna concentración de iridio tremendamente superior a la habitual.Como el iridio es un metal muy pesado resulta escasísimo en la corteza terrestre, pues debió de hundirse cuando el planeta aún estaba en formación para formar parte de su núcleo. Por lo tanto, el origen de esa concentración tan elevada debía provenir de otro lugar. Así se manifestaba en el título con el que se publicó el artículo en la revista Science (que, sacado de contexto, podría dar lugar a sensacionales titulares en publicaciones paranormales): Extraterrestrial Cause for the Cretaceous-Tertiary Extinction.
Dado que el tamaño del asteroide se estimó en unos 10 kilómetros de diámetro, debió de provocar tal desaguisado en la corteza terrestre que muchos fueron escépticos al no haberse identificado el lugar de tan colosal colisión. Pero, al contrario de lo sucedido en la Luna, que conserva intactas las cicatrices de su pasado remoto, los últimos 66 millones de años han cambiado mucho el cutis de nuestro planeta. Y el cráter no estaba a nuestro alcance visual, sino sepultado bajo sedimentos que lo cubrieron con posterioridad en lo que hoy es la Península de Yucatán, como se descubrió durante unas exploraciones petrolíferas del subsuelo en el área de Chicxulub. 
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/blogosaurio/2014/03/28/el-asteroide-asesino-que-se-descubrio.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario